Carta de la familia Gil

Esta bodega se ha construido con gran ilusión y en homenaje
a una familia apasionada por el trabajo bien hecho,
centrada en la tierra y en las cepas. A su fe, a su esfuerzo y tenacidad a una manera de entender la vida, a una manera de hacer, cumplir siempre, de amar y sufrir Horta,
de implicar y enamorar a cada nueva generación
llamada a continuar.
Estimación por los antepasados que, a pesar de no haberlos conocido, conocemos bien, sabemos de ellos y admiramos su huella.
Melancolía de no tener al padre las tardes de tormenta, las noches de cierzo y zozobra.
Esta bodega va para todos ellos y para TODAS ELLAS, las verdaderas artífices de lo
que hemos sido y que somos.

JAUME GIL: 1769
JAUME GIL MONGE: 1802
RAMON GIL ROIJALS: 1827
ANTONIO GIL SOCADA: 1872
RODRIGO GIL CORTIELLA: 1918